Mi padre vivió en la república oriental del Uruguay casi diez años. Llegó desde España a los 17 años con algunas pesetas en el bolsillo y tuvo la suerte de desembarcar en el puerto de Montevideo el día del maracamazo, cuando la selección de fútbol Uruguaya se consagró campeona del mundo en Río de Janeiro. Seguramente, esa primera impresión de festejos inconmensurables de una multitud interracial bailando en las calles, nunca desaparecerá de su corazón. Por eso, muchas vacaciones de mi infancia fueron en Montevideo o en Piríapolis y nunca en Punta del Este. "Vamos a Uruguay a estar con Uruguayos, no con Argentinos" decía.Para mí, Uruguay no es solamente el mar desde el cerro Pan de azúcar de Piríapolis, la feria del Parque Rodó de Montevideo, el té con leche en la casa de los familiares de la Ciudad vieja, la pamplona de La Pedrera y el faro de Colonia del sacramento. También son esas tardes de los domingos con mi viejo, conversando de un país, de un universo, que se encuentra ahí, cruzando el charco.
1967 - El Kinto fué uno de los primeros grupos Beat del Río de la Plata. Rubén Rada y Eduardo Mateo eran algunos de sus integrantes.
Totem fué la segunda banda que formó Rubén Rada. Rock, candombe, jazz y poesía.
Sangre joven del siglo XXI. Astroboy.
Uruguay tiene a su propio Syd Barret. Eduardo Mateo no se parece a nada. Su música es interplanetaria, espacial y bombardea directo a la conciencia.
No podían faltar ni Jaime Ross ni Canario Luna. Este es un fragmento del documental HIT.
Buena convinación de la película Uruguaya 25 Watts y de Los Mockers, quizás el primer grupo de latinoamerica influenciado por los Stones.


























Jacqueline














